Estados Unidos evacúa a más de un millón y medio de personas de sus costas ante el inminente impacto del huracán Florence -que alcanzó el nivel cuatro en la escala Saffir-Simpson – con lluvias e inundaciones históricas.

Se ha declarado el estado de emergencia en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Virginia y Maryland, y las autoridades han ordenado la evacuación obligatoria de más de un millón de personas de las costas en esas entidades.

En Charleston, Carolina del Sur, se invirtió el sentido de un tramo (unos 160 kilómetros) de una importante carretera interestatal para facilitar la salida, mientras que en los Outer Banks, de Carolina del Norte, donde los turistas y residentes dependen de pocos puentes y transbordadores, las autoridades advirtieron a “salir de inmediato”.

En la costa de Virginia, el sitio web de gestión de emergencias del estado colapsó cuando cientos de miles de personas intentaron buscar los mapas obligatorios de evacuación.

En Washington, la amenaza de Florence llevó a las autoridades locales a planear la colocación, por primera vez en la historia de la ciudad, de un dique temporal en la histórica Constitution Avenue, para evitar inundaciones en el corazón de la capital estadunidense.

“El huracán Florence es una tormenta muy peligrosa. No podemos enfatizar más la importancia de que nuestros ciudadanos que están en zonas de evacuación sigan las alertas de las autoridades locales y estatales”, señaló el administrador adjunto de FEMA, Jeffrey Byard.

Florence es actualmente un huracán de categoría 4, en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 215 kilómetros por hora y se espera que llegue a categoría 5 más tarde, según el más reciente reporte del Centro Nacional de Huracanes (CNH) con sede en Miami.

 

El masivo fenómeno se encuentra este mediodía en el Atlántico a mil 455 kilómetros al sureste de Cabo del Miedo, Carolina del Norte, y se espera que llegue algún punto entre las Carolinas y Virginia la noche del jueves o la mañana del viernes.

Pese a que el de Florence será un impacto fuerte de un huracán mayor, los meteorólogos han comenzado a preocuparse más por la cantidad de lluvia que pueda arrojar y con ello provocar inundaciones similares a las devastadoras del huracán Harvey del año pasado en Texas.

“Es probable que algunas áreas se inunden y que nunca se hayan inundado antes”, dijo el meteorólogo Mike Smith, de AccuWeather, mientras que Jeff Masters, de Weather Underground, señaló que Florence podría traer totales de lluvia “monumentales” de hasta 101 centímetros.

El director del CNH, Ken Graham, advirtió que el tamaño “asombroso” de Florence significa que su impacto se dejará sentir a lo largo y ancho. Sus vientos con fuerza de huracán se extienden hasta 65 kilómetros desde su ojo, mientras que los de tormenta tropical alcanzan hasta los 240 kilómetros.

El huracán Florence será el más poderoso que golpee la costa de Carolina del Norte y del Sur esta semana y tiene el potencial del producir “daño masivo” en la costa atlántica, advirtió hoy la Administración Federal de Manejo de Emergencia (FEMA).

FEMA, que posiciona anticipadamente la ayuda en las zonas con más probabilidad de ser golpeadas de manera directa, pronosticó que Florence puede provocar inundaciones, fallas en el suministro eléctrico, y daños a infraestructura, además de la pérdida de vidas.

En Maryland, el gobernador Larry Hogan, declaró estado de emergencia ante la posibilidad de que el meteoro se encamine en una trayectoria hacia el noroeste y afecte las zonas costeras.

“Nos estamos preparando para inundaciones históricas y catastróficas que amenazan la vida”, seńaló Hogan.

Aún cuando Florence no golpee directamente al estado de Maryland, la región podría verse afectada por fuertes lluvias durante varios días.

En Virginia, el gobernador Ralph Northam, ordenó la evacuación de 250 mil residentes, incluidas las localidades de Norfolk, Hampton y Virginia Beach, y activó a la Guardia Nacional para eventuales tareas de búsqueda y rescate.

Los preparativos se unen a las acciones de Carolina del Sur que ha evacuado a más de un millón de residentes costeros.

Las autoridades creen que el daño de Florence podría ser mayor al del huracán Hugo, que dejó más de medio centenar de muertes en 1989.

Eso significa que el huracán estará vertiendo lluvia sobre múltiples estados de la costa este, y no es solo un problema costero, pues con lluvias torrenciales en las montañas de los Apalaches, esa agua podría fácilmente causar inundaciones repentinas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, canceló un mitin que tenía planeado para el jueves en Missouri por cuestiones de seguridad, según informaron funcionarios.

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